Escribo sin saber sobre qué quiero escribir, confiando en que las palabras me llevarán a algún lado, como las ciudades lo llevan a uno de la mano cuando decidimos perdernos. Derivo por demasiadas imágenes vividas en las últimas semanas: hospitales, marchas, obras de teatro, películas, flores frescas, un camino rojo, mi bolsillo. Veo tantas ventanitas que me dan luz a posibles historias que en realidad no veo ninguna. Quiero escribir sobre alguien que habla de lo que no conoce, sobre una mujer que abriga sus paltas para madurarlas, sobre mi padre y también sobre dos chicos que solo se hablan bailando. Quiero contarles una historia que sea real y mentira, como todas las otras que he escrito. Quiero divertirlos, acompañarlos y hacerle honor a mi domingo a las cinco de la tarde. Quiero ser leal a la promesa de escribir y sigo derivando sin sentido. ¿Me escuchan? Yo puedo escucharlos, puedo imaginarlos, puedo olerlos. He prometido no borrar una sola palabra. Acabo de hacerme esa promesa, tal y como un caminante promete no retroceder. Deséenme suerte y les prometo que este sin-sentido terminará pronto, tan pronto como sean las 5:01 de la tarde. Nos vemos el próximo domingo porque les he prometido estar, y así sea con la cabeza llena y vacía, aquí sigo.
Gracias por cumplir con la promesa de estar!
ReplyDeleteTe quiero.
ReplyDeleteescribe escribe! <3 qué lindo cada domingo a las 5pm :)
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